Este pasado domingo he publicado en El Periódico de Catalunya un reportaje titulado Fareros en extinción, que que podéis leer aquí en PDF. Lo he subido para explicaros la historia de un reportaje cuya idea original puede variar hasta llegar al resultado final.
La idea surgió en la comida con un amigo en un pueblo de Tarragona en la que me explicó que conocía a unos hermanos fareros que vivían en el único faro habitado aislado de verdad, es dec ir, construido en una isla. La incomunicación provoca que tengan que llevarles los víveres en barca una vez a la semana. La historia era realmente auténtica. Tanto, que me puse a trabajar de inmediato en la producción.
El primer problema fue localizarlos. Ya no existe un organismo único de fareros, como el que dependía antes del Ministerio de Fomento, sino que ahora dependen de las autoridades portuarias de toda España. Después de numerosas gestiones, di con la jefa de los hermanos fareros, quien me desveló que ellos no han concedido jamás una entrevista ni han aceptado reportaje alguno. De nada sirvieron mis argumentos: documentar una profesión en extinción, dejar un recuerdo para ellos y sus descendientes, homenajear un trabajo duro y esencial para los hombres y mujeres de la mar… No hubo manera.
Pero para llegar hasta los hermanos fareros aislados tuve que pasar por un nombre, Miguel Sanz, el farero de Mesa Roldán, en Almería, autor de varios libros sobre faros, profesor e investigador. Al acercarme a él descubrí que su historia tampoco tenía desperdicio. Hace 20 años dirigía un bar musical en plena movida madrileña, su mujer quería ver el mar y dejar Madrid y él se propuso satisfacer sus deseos. ¿Cómo? Presentándose a una oposición de técnico en señales marítimas, oficio más conocido como el de farero o torrero. Y así nació el reportaje .
Las fotos, excepcionales, son de Miguel Lorenzo, fotógrafo colaborador de El Periódico de Catalunya, quien a mi parecer ha sabido lograr ese punto intimista y costumbrista del reportaje, que empezó siendo la dura vida de unos hermanos y acabó descubriendo a un investigador mundial de fareros.
Espero que os guste el reportaje. Y agradeceré muchísimo vuestros comentarios.









